Varias cuotas, varias fechas, y el mes que no llega al final.
Juntar los préstamos en una sola cuota alivia el mes — y ese respiro es real. Pero hay una parte que rara vez le cuentan, y nosotros la contamos antes de avanzar.

Una sola cuota, una sola fecha
Comparamos más de 10 bancos asociados
Hacemos todas las cuentas
Ahorro mensual y coste total, uno al lado del otro
Sin coste para usted
Y decimos cuándo no compensa
La cuota baja. El coste total, casi siempre, sube.
Es la parte que rara vez aparece en el anuncio. Se junta todo en un préstamo con plazo más largo: la cuota mensual cae — a veces a menos de la mitad — pero se paga durante mucho más tiempo, y los intereses se acumulan durante todo ese tiempo.
Le enseñamos los dos números: cuánto alivia al mes y cuánto cuesta al final. La decisión es suya, pero se toma con todas las cuentas a la vista, no solo con la que suena bien.
Con garantía de la casa, el riesgo cambia de sitio
La mayoría de las reunificaciones con cuota más baja usa la casa como garantía. Eso convierte deudas que no estaban ligadas a la vivienda — tarjetas, préstamo personal, coche — en deuda garantizada por el inmueble.
Si algún día deja de pagar, lo que está en riesgo pasa a ser la casa. Es un intercambio legítimo y muchas veces acertado; no es un intercambio inocente, y no lo presentamos como tal.
Cuándo compensa de verdad avanzar
Cuando la suma de las cuotas asfixia el mes, cuando hay crédito al consumo con tipos altos, o cuando la tasa de esfuerzo cierra la puerta a todo lo demás. Ahí, el respiro mensual vale el coste del plazo.
Cuando son dos cuotas pequeñas y casi pagadas, rara vez compensa. En esos casos decimos que no — preferimos perder el expediente a poner su casa como garantía por un ahorro que no le cambia la vida.
Descubra en 1 minuto cuánto puede aliviar la cuota mensual
Responda a algunas preguntas para que empecemos a analizar su caso.